EL COMODATO

Publicado: septiembre 14, 2012 en DERECHO CIVIL
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El comodato nace en el Derecho Romano como un contrato gratuito y de uso entre amigos y conocidos, es decir, se entregaba la cosa en comodato y al vencimiento del termino se devolvía la misma cosa era la obligación principal, esto dio pie a una serie de obligaciones para ambas partes pero en principio solo para el comodatario quien tenia la cosa para su uso debía cuidarla y protegerla como un buen padre de familia y restituirla al finalizar el convenio pautado entre ambas partes.

Se debatía en que no solo era un contrato unilateral, únicamente obligaciones para el comodatario sino que también podía darse obligaciones para el comodante, pasando hacer un contrato bilateral ambas partes tienen obligaciones, como en caso de comodante seria indemnizar los gastos extras en caso que el comodatario hubiere hecho a la cosa para conservarla y mantenerla en el mejor estado.

El comodato se deriva entre sus caracteres que es un contrato real y nominado ya que se perfecciona con la entrega de la cosa y esta reglamentada en el ordenamiento jurídico como en el caso de nuestra legislación en el Código Civil Venezolano.

Antecedentes del Comodato.

El comodato es una figura que tiene sus orígenes en el Derecho Romano así como la mayoría de los contratos que hoy nos rigen. En aquella época se conocía como préstamo de uso y se daba específicamente entre amigos y vecinos de la ciudad, donde se entregaba una cosa no consumible para que estos usaran de ella, a titulo gratuito, y con la principal obligación de restituirla. Dicha devolución se realizaba luego de un plazo convenido entre las partes por ello revestía carácter “intuito personae”.

El comodato o préstamo de uso era definido como un contrato real, por medio del cual una persona llamada comodante, entregaba gratuitamente a otra, llamada comodatario, una cosa mueble o inmueble para que se sirviera de ella y se la devolviera en la época convenida.

Este contrato anteriormente no fue reconocido como tal sino hacia fines de la República, en que el pretor concedió al comodante una acción contra el comodatario que se negaba a devolver la cosa recibida, acción que bajo el Imperio se convierte en una actio in ius (es decir, un acción fundada en el Derecho), al sancionar el comodato como contrato real; siendo la denominación originaria de este contrato el de “utendum dare”, nombre con el cual aparecía en los edictos de los pretores republicanos, y es en el Edicto Perpetuo de Salvio Juliano (jurisconsulto romano) donde se le designa con el nuevo nombre de “comodatum” (de comodo datum).

En el Derecho Romano el comodatario tenía la obligación de utilizar la cosa y cuidar de ella como un buen padre de familia, y de restituirla en la fecha pactada. Como se trataba de un contrato esencialmente gratuito, ya que si no seria como un arrendamiento, el comodatario era responsable de aquello que denominaban Culpa Levis in Abstracto, es decir, la culpa leve en la conducta de un buen padre de familia. Cabe destacar que esta no era en dicha época la única obligación nacida de este contrato, sino que además no debía usar el objeto dado en comodato para un fin distinto al convenido entre las partes.

A pesar de todo esto, los juristas romanos consideraron que podían surgir para el comodante ciertas obligaciones, en supuestos bien determinados; como era el caso de indemnizar al comodatario por los gastos extraordinarios, pero indispensables para la conservación del objeto, como por ejemplo, los honorarios del veterinario en caso de una enfermedad fortuita de un animal dado en préstamo. Sin embargo los llamados gastos ordinarios siempre eran por cuenta del comodatario.

Quien prestaba en el Derecho Romano, madera para algún fin temporal como por ejemplo andamios, decoraciones de teatro, entre otros, sin haber fijado el término del comodato, y la retiraba, contra la voluntad del comodatario en un momento inoportuno, era responsable de los daños y perjuicios ocasionados. Así como respondía el comodante en el caso de que hubiera ocultado defectos de la cosa objeto del contrato, por los cuales el comodatario hubiera sufrido perjuicios.Como consecuencia de estas excepcionales obligaciones, el contrato era considerado como “eventualmente bilateral” puesto que debido a ciertas circunstancias se podían generar deberes para quien al momento de la celebración no los tenía.

Por ser un contrato de buena fe el mismo quedaba amparado en dos importantes acciones como lo son la:

  • Actio Commodati Directa: del comodante contra el comodatario, y;
  • Actio Commodati Contraria: del comodatario contra el comodante: en el caso excepcional de que el comodante tuviera que responder de gastos necesarios o de daños y perjuicios causados por su dolo.

CONCEPTO DEL COMODATO.

Debemos mencionar luego de esta breve reseña histórica, que tanto el Código de Napoleón como el Código Civil Chileno, acogieron, al comodato en su forma y esencia, tal cual como fue regulado en el Derecho Romano, es por ello que resulta importante dar un paseo por la historia de cada uno de los contratos que hoy nos rigen, puesto que muchos de ellos tienes su origen en este antiguo pero importante derecho. Es por ello que nuestro Código Civil Venezolano en su artículo 1724 establece que: “El comodato o préstamo de uso es un contrato por el cual una de las partes entrega a la otra gratuitamente una cosa, para que se sirva de ella, por tiempo o para uso determinado, con cargo de restituir la misma cosa”.

Se puede observar a simple vista que no son muchas la diferencias que existen entre nuestro comodato actual y el que existió en la época romana, por lo tanto debemos profundizar en cada una de las características, elementos, acciones, requisitos, etc. que hicieron y hacen posible la celebración de un contrato de Comodato.

Caracteres del Comodato

  1. Es un contrato real: sólo se perfecciona con la entrega de la cosa.
  2. Es un contrato gratuito: el comodante no recibe retribución alguna
  3. En el derecho romano se consideraba unilateral, pero hay autores que dicen que es un contrato bilateral, como por ejemplo Larenz o Toullier, porque ambas partes resultan obligadas: el comodante a permitir el uso de la cosa por el tiempo pactado, y el comodatario a cuidarla y devolverla en su momento.
  4. Las cosas no fungibles pueden ser objeto del comodato, Los consumibles están excluidos, a menos que se presten para un uso momentáneo que no exige consumo (por ejemplo, para exhibición).
  5. Es un contrato típico o nominado, puesto que se encuentra reglamentado en la ley.

Elementos esenciales a la existencia y validez de los

contratos en el comodato.

1.El Consentimiento: es decir, la manifestación del deseo de celebrar el contrato correspondiente, ya sea de manera expresa o tácita.

En otras palabras, se requiere que el consentimiento manifestado por las partes, sea válido y eficaz. Y es que, luego que el contrato nace, se verifica que el contrato existe por reunir sus elementos esenciales de existencia; hay que revisar si el mismo produce plenos efectos jurídicos válidos u oponibles entre las partes. Esto se logra, al constatar: La no presencia de vicios del consentimiento.

2. El Objeto: puede darse en comodato cualquier cosa mueble e inmueble, el objeto de este contrato lo constituyen los bienes no fungibles que son aquéllos que no pueden ser sustituidos por otros de la misma especie, calidad y cantidad. El Objeto del contrato u obligación, atañe a las prestaciones recíprocas o correlativas, que cada una de las partes asume en un contrato.

3. Capacidad: La capacidad no es un elemento del contrato, sino un presupuesto de validez del consentimiento. La capacidad es la aptitud para adquirir derechos y contraer obligaciones. Hay dos tipos de capacidad: jurídica o de derecho y de obrar o de hecho.

  • La jurídica es la aptitud para ser titular de un derecho,
  • La de obrar es la aptitud de las personas para actuar por sí mismas en la vida civil.-

En principio el comodato es un acto de simple administración para ambas partes, salvo casos excepcionales. Sin embargo, parte de la doctrinase muestra mas inclinada a calificar al comodato como acto de disposición para el comodante, en todo caso, establecido que el comodato de que se trata constituya un acto de simple administración o de un acto de disposición. El comodato se considerará nulo, si el comodante es incapaz. Puede exigir al comodatario la restitución de la cosa antes del tiempo convenido. El comodatario capaz no puede oponerle la nulidad al comodante capaz o incapaz. Si el comodatario incapaz fuese menor impúber su incapacidad no lo autoriza para anular el contrato.

Artículo 1.143.- Pueden contratar todas las personas que no estuvieren declaradas incapaces por la Ley.

Artículo 1.144.- Son incapaces para contratar en los casos expresados por la Ley: los menores, los entredichos, los inhabilitados y cualquiera otra persona a quien la Ley le niegue la facultad de celebrar determinados contratos.

No tienen capacidad para adquirir bienes inmuebles los institutos llamados de manos muertas, o sea los que por las leyes o reglamentos de su constitución no pueden enajenarlos.

Artículo 1.145.- La persona capaz de obligarse no puede oponer la incapacidad del menor, del entredicho, ni del inhabilitado con quien ha contratado.

La incapacidad que se deriva de la interdicción por causa de condenación penal, puede oponerse por todos aquellos a quienes interese.

Los incapaces por incapacidad absoluta (menores impúberes, dementes y sordomudos que no saben darse a entender por escrito); los incapaces por incapacidad relativa, en los casos que le es expresamente prohibido; los religiosos profesos y los comerciantes fallidos.

4. Causa: Es la razón subjetiva o el motivo imperante del contrato. Este motivo debe ser el mismo en cada contratante. Aparece en cada negocio jurídico como subjetiva, concreta y variable.

Subjetiva: Porque se relaciona con la finalidad que lleva a las partes a contratar.

Concreta: Porque se refiere a un negocio en particular y

Variable: Porque el motivo que ha llevado a la contratación a las partes, es distinto en cada contrato.-

El motivo determinante para contratar debe ser lícito, no debe contrariar la ley, ni afectar el orden público ni las buenas costumbres. Este requisito de licitud es esencial.

Efectos del comodato.

Obligaciones del comodatario

Obligación de cuidar la cosa dada en préstamo; el articulo 1726 nos dice “el comodatario debe cuidar la cosa dada en préstamo como un buen padre de familia, y no debe servirse de ella sino para el uso determinado por la convención, o, a falta de ésta, por la naturaleza de la cosa y la costumbre del lugar, so pena de daños y perjuicios. “

A lo que deducimos que el cuidar la cosa viene a derivarse la obligación de restituir la cosa, a lo que el obligado debe velar porque la cosa se mantenga en buenas condiciones tal cual como un padre de familia cuida a sus hijos, y no debe utilizarla indebidamente solo como quedaron pautado en el contrato o en caso que no este convenido por su naturaleza o por los hábitos comunes.

Obligación de restituir la cosa dada en préstamo; nos expresa el articulo 1290 CC “no puede obligarse al acreedor a recibir una cosa distinta de la que se le debe, aunque el valor de la cosa ofrecida sea igual o aun superior al de aquella”.

  • La obligación se deduce que se debe restituir tal cual la cosa dada en préstamo, de modo que no se puede constreñir al comodante a recibir una cosa distinta de la debida, aunque el valor de la cosa ofrecida sea igual o superior a ella.
  • El comodatario debe restituir la cosa en el estado que se encontraba cuando la recibió, si la cosa sufre posteriormente algún deterioro se distingue varios casos:

Articulo 1728 CC “si la cosa se deteriora únicamente por efecto del uso para el cual se dio en préstamo y sin culpa del comodatario este no responde del deterioro”.

Si la cosa se deterioro solo por el efecto del uso para el cual se la dio en préstamo y sin culpa del comodatario, éste no responde del deterioro, con la advertencia de que hay culpa del comodatario por el simple hecho de encontrarse en mora de restituir.

Si el deterioro proviene de un uso (aun siendo el normal uso) distinto del que podía darle el comodatario, hay culpa de éste y por ende debe responder por los daños y perjuicios.

En los demás casos se aplicara el derecho común.

La restitución de la cosa debe hacerse en el lugar donde se encontraba la cosa en el momento de la celebración del contrato, si éste no señala otro lugar así lo expresa en articulo 1295 CC “el pago debe hacerse en el lugar fijado por el contrato. Si no se ha fijado el lugar, y se trata de cosa cierta y determinada, el pago debe hacerse en el lugar donde se encontraba la cosa que forma su objeto, en la época del contrato. Fuera de estos dos casos, el pago debe hacerse en el domicilio del deudor, salvo lo que se establece en el articulo 1528.”

En cuanto al momento de la restitución se derivan ciertas normas:

  • Si se convino en un término para la restitución, ésta debe efectuarse al vencimiento de este. El articulo 1731 CC encabezado “el comodatario está obligado a restituir la cosa prestada a la expiración del término convenido”.
  • Si no se convino ningún termino, la restitución debe efectuarse cuando el comodatario se haya servido de la cosa conforme a la convención, el mismo articulo en su encabezado en la segunda disposición “si no ha sido convenido ningún termino, debe restituir la cosa al haberse servido de ella conforme a la convención”. También se puede dar el caso pero es necesario el requerimiento del comodante cuando después de haber transcurrido un lapso conveniente dentro del cual puede presumirse que el comodatario ha hecho uso de la cosa, el comodante exija la restitución así el mismo articulo en la tercera disposición nos dice “el comodante puede igualmente exigir la restitución de la cosa cuando haya transcurrido un lapso conveniente dentro del cual pueda presumirse que el comodatario ha hecho uso de la cosa”.
  • Si no se convino ningún termino ni puede fijárselo de acuerdo con el objeto del comodato, el comodante puede exigir en cualquier momento la restitución de la cosa así nos sigue diciendo el mismo articulo 1731 en su único aparte “cuando la duración del comodato haya sido fijada y no pueda serlo según su objeto, el comodante puede exigir en cualquier momento la restitución de la cosa”.
  • En todo caso aun antes del vencimiento del termino convenido o de la cesación de la necesidad del comodatario, el comodante puede exigir la restitución de la cosa dada en préstamo si le sobreviniere una necesidad urgente e imprevista de servirse de la cosa así el articulo 1732 expresa “si antes del termino convenido o antes de que haya cesado la necesidad del comodatario, sobreviniere al comodante una necesidad urgente e imprevista de servirse de la cosa, podrá obligar al comodatario a restituirla”.

Riesgos en el comodato

Los riesgos de la cosa dada en comodato junto con el derecho común están bajo el riesgo del comodante, ya que se trata de un contrato unilateral no traslativo del propiedad u otro derecho real, sin embargo dado el carácter gratuito del comodato la ley pone a cargo del comodatario la perdida de la cosa por caso fortuito en los siguientes casos (artículo 1727 CC):

  • Cuando ha usado de la cosa indebidamente o ha demorado su restitución, a menos que aparezca o se pruebe que el deterioro o perdida por el caso fortuito habrían sobrevenido igualmente sin el uso ilegitimo o la mora, en el ordinal uno del articulo 1727 CC “cuando ha usado de la cosa indebidamente, o ha demorado de su restitución, a menos que aparezca o se pruebe que el deterioro o perdida por el caso fortuito habrían sobrevenido igualmente sin el uso ilegitimo o la mora”.
  • Cuando la cosa prestada perece por caso fortuito y el comodatario hubiere podido evitar la perdida usando una cosa propia en vez de aquella en el ordinal segundo del mismo articulo nos expresa “cuando la cosa prestada perece por caso fortuito y el comodatario hubiere podido evitar la perdida usando una cosa propia en vez de aquella”.
  • Cuando en la alternativa de salvar de un accidente la cosa prestada o la suya, el comodatario ha preferido deliberadamente la suya; para algunos autores consideran que en este caso y en el anterior la ley aplica el derecho común porque estiman que a su vez el comodatario está obligado a evitar el perecimiento de la cosa recibida en préstamo, incluso a costa del sacrificio de la suya propia, el ordinal tercero expresa “cuando en la alternativa de salvar de un accidente la cosa prestada o la suya, ha preferido deliberadamente la suya”.
  • Cuando el comodatario expresamente se ha hecho responsable de casos fortuitos, lo que en realidad no es una peculiaridad del comodato, ya que en todos los contratos es valido el pacto de asunción de riesgos, es decir el pacto en virtud del cual la parte que de acuerdo con la ley no tiene a su cargo los riesgos se obliga a correr con ellos. Así nos hable el ordinal cuarto “cuando expresamente se ha hecho responsable de casos fortuitos”.
  • Cuando la cosa se hubiere estimado al tiempo del préstamo, aunque la perdida ocurra por caso fortuito, siempre que no hubiere pacto en contrario, así pues la ley presume que salvo pacto en contrario, la estimación del valor de la cosa al tiempo del préstamo implica la asunción de riesgos por parte del comodatario, en cuanto el ordinal quinto “cuando la cosa se hubiese estimado al tiempo del préstamo, aunque la perdida acaezca por caso fortuito, ésta será de cuenta del comodatario, si no hubiese pactado en contrario”.
  • Solidaridad entre comodatarios, si se da el caso de dos o más comodatarios, su responsabilidad es solidaria frente al comodante, tanto si esa responsabilidad deriva del incumplimiento o retardo culpable, como si deriva de la carga de los riesgos así nos dice el articulo 1730 CC “si son dos o más los comodatarios es solidaria su responsabilidad para con el comodante”.

Obligaciones del comodante

El comodante a nada se obliga por el solo hecho de la celebración del contrato, en particular debe destacarse que a diferencia del arrendador no esta obligado a hacer gozar de la cosa al comodatario, sin embargo hechos posteriores a la celebración del comodato pueden crear al comodante las siguientes obligaciones:

  • Obligación de reembolsar ciertos gastos; el comodante debe reembolsar al comodatario los gastos que éste hiciere durante el préstamo para la conservación de la cosa, siempre que el gasto sea extraordinario, necesario y tan urgente que no haya podido el comodatario prevenir de él al comodante antes de efectuarlo, así lo expresa el articulo 1733 CCResponsabilidad por vicios de la cosa; el comodante que conociendo los vicios de la cosa dada en préstamo, no previno de ellos al comodatario, responderá a éste de los daños que por aquella causa hubiese sufrido así se encuentra tipificado en el articulo 1734 CC.

Diferencias del comodato con otras instituciones

jurídicas.

comodato y arrendamiento:

El arrendamiento es un contrato por medio del cual una persona llamada arrendador transfiere la propiedad de una cosa a una persona denominada arrendatario quien se sirve de ella y paga el precio. Este difiere del comodato en tres aspectos fundamentales:

  1. El arrendamiento es un contrato consensual se perfecciona con el consentimiento de las partes, mientras que el comodato es un contrato real se perfecciona con la entrega de la cosa.
  2. El arrendamiento es un contrato oneroso, es decir, es susceptible de pago, mientras que el comodato es esencialmente gratuito.
  3. En el arrendamiento el arrendador asume una obligación de hacer gozar de la cosa al arrendatario, obligación que no asume el comodante.

comodato y mutuo:

  1. la diferencia fundamental entre ambos es que en el comodato se restituye la misma cosa; mientras que en el mutuo se restituyen cosas de la misma calidad y cantidad, por lo tanto se entiende que el comodato carece del efecto traslativo que tiene el mutuo.
  2. el comodato se aplica sobre cosas no fungibles, es decir sobre aquellas que no pueden ser sustituidas, el mutuo se aplica a cosas fungibles, aquellas que si pueden ser restituidas.
  3. el comodato es esencialmente gratuito, mientras que el mutuo es solo gratuito por su naturaleza.

comodato y depósito:

  1. en el comodato el comodatario (quien se sirve de la cosa) tiene derecho a usarla, mientras que en el depósito el depositario no usa la cosa, solo la guarda hasta restituirla.
  2. el comodato se hace en interés del comodatario, en el depósito, este se hace por lo general a favor de quien la entrega.
  3. el comodato es gratuito, mientras que el depósito, no siempre es gratuito.

Comodato y usufructo, uso y habitación:

El comodato difiere de estos en 2 aspectos:

  1. presupone la entrega de la cosa para el perfeccionamiento del contrato
  2. no confiere al comodatario ningún derecho real sobre la cosa dada en préstamo.

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comentarios
  1. Eladia Sala dice:

    Muchas gracias. eladia sala . Abogada. indiscutiblemente útil completo de fácil lectura y de aprehendizaje hasta para los no abogados

  2. jorge natera dice:

    que bueno el tema me ha servido de mucho

  3. freddy dice:

    Excelente !! bastante sustancial para realizar un contrato

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